Crea tu versión: monta con el generador gratuito en pocos minutos unos términos de uso ajustados a tu blog, basándote en el modelo de abajo.
Un blog o medio digital vive de su contenido editorial y, a menudo, de la participación de sus lectores mediante comentarios. Aunque no venda productos, necesita unos términos de uso propios: regulan qué se permite en los comentarios, cómo funciona la suscripción a boletines y quién es titular del contenido publicado.
Comentarios: la zona de mayor riesgo
La sección de comentarios es donde más suele fallar un blog sin unos términos de uso claros. Debes explicar qué tipo de comentarios están permitidos, en qué casos puedes eliminarlos y bajo qué normativa actúas si detectas contenido ilícito. La moderación de contenido no exige una supervisión constante, pero sí una respuesta diligente ante avisos de contenido problemático.
Boletines y comunicaciones comerciales
Si ofreces un boletín informativo, tus términos de uso deben explicar que la suscripción es voluntaria, cómo se recopila el correo electrónico y cómo puede el lector cancelar la suscripción en cualquier momento. El envío de comunicaciones comerciales por correo electrónico requiere consentimiento previo conforme a la LSSI-CE.
Propiedad del contenido editorial
Tus artículos, fotografías y diseño están protegidos por propiedad intelectual. Unos términos de uso claros dejan constancia de esta titularidad, lo que te da una base sólida para reclamar frente a copias no autorizadas de tu contenido en otros sitios.
Contenido incrustado de terceros
Si insertas vídeos, publicaciones de redes sociales u otro contenido de terceros en tus artículos, conviene explicar en tus términos de uso que ese contenido pertenece a sus respectivos titulares y que su visualización puede implicar la carga de recursos externos.
Qué no necesitas
A diferencia de una tienda online, un blog no necesita cláusulas sobre precios, envíos o derecho de desistimiento. Céntrate en los comentarios, el boletín y la propiedad del contenido editorial, que son los puntos que realmente definen el riesgo de este tipo de plataforma.
Colaboraciones y contenido patrocinado
Si publicas artículos de colaboradores externos o contenido patrocinado por marcas, tus términos de uso deben aclarar quién es titular de ese contenido y bajo qué condiciones se publica. Es habitual que el colaborador conserve la autoría, mientras el blog obtiene una licencia para mantener el artículo publicado de forma indefinida, salvo acuerdo distinto.
Enlaces de afiliación
Muchos blogs incluyen enlaces de afiliación hacia productos o servicios de terceros. Aunque esta práctica no exige por sí misma una cláusula extensa, conviene indicar en tus términos de uso que el blog puede recibir una comisión por las compras realizadas a través de esos enlaces, y que no controla la disponibilidad ni las condiciones del tercero enlazado.